Reporte semanal de coyuntura y perspectivas económicas

En la nueva edición de nuestro Reporte de coyuntura y perspectivas económicas,
analizamos los últimos números de la gestión saliente
y el mercado monetario y financiero previo a la renegociación.

Claves

  • Cerró la primera semana de gestión del nuevo equipo económico con las primeras novedades, y un escenario de diagnóstico aún en gestación.
  • Las primeras medidas tienen que ver con garantizar la sustentabilidad de la posición fiscal. Mostrándose poco proclive a profundizar una reducción del gasto, la alternativa es aumentar la presión impositiva.
  • Las primeras definiciones de subas de impuestos vienen siendo tres: recomposición de alícuotas de derechos de exportación, suba en el impuesto a los bienes personales y vía libre a las jurisdicciones provinciales para incorporar impuestos que graven la riqueza (cómo herencia).
  • El complemento para proteger a los segmentos más vulnerables de la población, tiene que ver con la (re)implantación de la doble indemnización por despidos sin causa, tanto como un paquete de leyes que apuntan a promover la reactivación macro. Ambos, pasarán por debate legislativo.
  • Las medidas de coyuntura corrieron por unos días el foco de los desafíos financieros para los próximos meses. Por el momento, la administración de Martín Guzmán viene afrontando los vencimientos en pesos y dólares, de acuerdo al calendario de pagos normal (aunque reperfilado).
  • El interrogante hacia delante sobre la reestructuración encontró algunas señales en la primera conferencia de prensa del flamante Ministro de Economía. Focalizó en la importancia de volver a crecer para poder sustentar la deuda, aunque no subestimó la relevancia de un manejo monetario y fiscal ordenado.
  • En el plano interno, la depresión económica. En septiembre (último dato disponible) los salarios registrados cayeron 3,2 puntos porcentuales.
  • En octubre la industria de la construcción registró una merma cercana al 10% interanual y 3,5% mensual desestacionalizado. Asimismo, el indicador de producción manufacturera bajó 2,3%, con un acumulado anual del 7,2%.
  • En otro orden, el uso de servicios público registró una nueva merma, cercana al 1%, y ya se acerca a romper mínimos históricos. Por último, la utilización de la capacidad instalada industrial cayó 2,7 puntos en un año hasta el 62,1%.
  • En compás de espera de los efectos reales de las primeras decisiones macro, el mercado local espera expectante para definir estrategias de cobertura.

Los últimos números de la gestión saliente

La economía luego de dos años de recesión, consolida una profunda depresión económica que se traduce en crisis laboral e industrial, deterioro de los ingresos generales, e incremento de la deuda pública, con fuerte presión sobre las escasas divisas del Central. La herencia en materia de deuda sólo tiene parangón si se la compara con la profunda crisis social y de ingresos.

Estimador mensual de actividad económica

(en número índice serie tendencia ciclo, base 2004=100)

Fuente: INDEC

La tendencia del ciclo rompió las ondas expansivas en el último ciclo bianual. La oscilación del ciclo fue mucho más pronunciada en esta recesión. Como se puede observar, la actividad económica, medida por la tendencia ciclo del estimador mensual de actividad económica, se desplomó un 6,4% desde el 2017 a la fecha. Si bien, la caída parece haberse desacelerado en los últimos meses aún no se observa un repunte y ya se extiende durante dos años consecutivos.

Las complejidades productivas sobre múltiples sectores industriales ha sido la norma desde 2016. Pero la dinámica de desindustrialización se profundizó a partir de la crisis del 2018-2019. Por los factores mencionados anteriormente, la crisis económica pega particularmente en el sector fabril.

El sector industrial según el índice de producción industrial manufacturero lleva acumulados 18 meses consecutivos de caídas interanuales. Desde abril del año pasado que el sector industrial no crece. En octubre de este año la caída interanual fue del 2,3%. La magnitud de la caída es tal que la caída incluso ocurre al comparar contra un mes en donde también se registra una caída interanual. Con lo cual, queda en evidencia que la crisis económica y la industrial en particular ya lleva un año y medio y las señales de un repunte dependerá de la política económica que adopte el gobierno entrante.

Índice de producción industrial manufacturero

(en número índice, base 2004=100)

Fuente: INDEC

Por otro lado, al observar el desglose por división se encuentra que no hubo excepción alguna a la caída de los sectores manufactureros. El IPI manufacturero desestacionalizado por divisiones muestra que todos los sectores sin excepción han sufrido caídas interanuales.

Sin embargo, aparecen sectores que han tenido reducciones estrepitosas y otros que lo han hecho en menor medida. En este caso el sector automotriz es uno de los principales afectados. La caída en otro material de transporte es del 39,1% y vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes lo ha hecho en un 22,3%. Otros sectores con fuertes caídas son los de maquinaria y equipo (-17,7%), otros equipos, aparatos e instrumentos (-14,4%), muebles y colchones y otras industrias (-14,1%), prendas de vestir, cuero y calzado (-12,1%), industrias metálicas básicas (-8,9%), caucho y plástico (-8,3%), textiles (-8,2%), entre otros. Es paradigmático que el sector industrial productor de alimentos y bebidas este

también cayendo (-0,7%). Incluso refinación del petróleo cayó un 1,9%.

Índice de producción industrial manufacturero según divisiones

(en % de variación – primeros 10 meses del 2019 en relación al mismo periodo del 2018)

Fuente: INDEC

Por otro lado, poniendo la lupa sobre las subclases que componen cada una de las divisiones del IPI manufacturero se observa que determinados bienes industriales, algunos de alto valor agregado, han tenido caídas significativas.

Estas caídas están encabezadas por motocicletas que sufrieron una caída interanual en octubre del 61,9%. En segundo lugar, maquinaria agrícola sufrió una caída de casi el 32,9%. Le siguen vehículos automotores con un desplome del 29,8%, equipos y aparatos de informática, televisión y comunicaciones, y componentes electrónicos con 25,2%, carrocerías, remolques y semirremolques con 24,4%, otro equipo de transporte con 19,6% y otros productos textiles con 18,4%, entre otros.

Índice de producción industrial manufacturero según subclases

(en % de variación – primeros 10 meses del 2019 en relación al mismo periodo del 2018)

Fuente: INDEC

Es por esto que el deterioro del mercado laboral en términos generales ha sido la regla en los últimos cuatro años. También la calidad de los puestos de trabajo se ha deteriorado permanentemente. La política económica llevada adelante desde diciembre del 2015 tuvo dificultad para crear empleo en el sector formal. Esto es, aquel en el que los trabajadores están protegidos con un seguro médico, ART y realizan aportes a la seguridad social, entre otras cosas. Al tener estos un ritmo de crecimiento menor, y en muchos casos negativo, la mayor oferta de mano de obra abrió la puerta para el crecimiento del empleo precario.

Teniendo en cuenta el sector asalariado formal privado, en septiembre de 2019 ya se llevan acumulados con respecto a enero del 2018 una destrucción de más de 267.000 puestos de trabajo. Esta caída representa una caída del empleo privado formal del 4% en apenas un año y nueve meses. Se observa claramente que la crisis económica empezó a azotar apenas en el primer mes. En marzo del año pasado se observa el nivel más alto de la serie. A partir de entonces el desplome fue pronunciado y prácticamente ininterrumpido.

Empleo privado formal

(en miles de puestos de trabajo)

Fuente: SIPA

A su vez, medido en variación absoluta interanual se observa que la caída en los puestos de trabajo en el sector privado formal es el principal explicativo de la caída del empleo en términos generales. En cambio, otras modalidades de empleo han repuntado como es el caso del empleo público, que creció en 36 mil puestos de trabajo entre octubre del 2019 y el mismo mes del año anterior. En menor medida, los monotributistas y los asalariados de casas particulares crecieron en 8 mil y 9 mil respectivamente. Por otro lado, los autónomos han caído en 10 mil puestos de trabajo lo que está relacionado en gran medida a la crisis de las pequeñas y medianas empresas.

Empleo registrado según modalidad ocupacional

(septiembre 2019 – variación con respecto al mismo mes del 2018 – en miles de puestos de trabajo)

Fuente: SIPA

En otro orden, el indicador sintético de la construcción sufre un desplome del 9,5% interanual en octubre y acumula 14 meses consecutivos de caídas. A partir de junio del 2018 la variación interanual se estancó y a partir de septiembre del 2018 las caídas fueron pronunciadas y consecutivas.

Indicador sintético de actividad de la construcción (ISAC)

(en % de variación interanual)

Fuente: INDEC

En el desagregado se observa que todos los insumos para la construcción están sufriendo caídas significativas (a excepción del yeso). Las caídas más pronunciadas son las de artículos sanitarios de cerámica (22,8%), asfalto (16,2%), pisos y revestimientos cerámicos (-14,4%), hierro redondo y acero para la construcción (-12,8%), ladrillos huecos (-11,1%), mosaicos graníticos y calcáreos (-10,9%), placas de yeso (-9,2%), cales (-8,6%), cemento portland (-6,3%), pinturas para construcción (-6,3%) y hormigón elaborado (-5,6%).

Insumos para la construcción

(enero-octubre 2019 – en % de variación acumulada con respecto a igual periodo del 2018)

Fuente: INDEC

Como consecuencias, la caída en el empleo registrado en la construcción cayó en septiembre un 8,7% desde noviembre del 2017, casi unos 40 mil puestos de trabajo. Se observa a su vez, que el empleo en la construcción nunca incluso estuvo por encima del nivel del 2015.

Empleo registrado en la construcción

(en miles de puestos de trabajo)

Fuente: INDEC

La tensa calma previa a la renegociación

En cuanto a la dinámica de los mercados monetarios y financieros, se registra un fuerte deterioro en las reservas brutas, que cerraran el año en torno a los USD 43.000 millones. El escaso nivel de reservas internacionales contrasta con el enorme incremento del stock de deuda pública que se incrementó en aproximadamente USD 130 mil millones, pero con la característica de que el incremento más preponderante se registró en moneda extranjera, protegida con tribunales extranjeros y con no residentes (deuda externa).

Reservas Internacionales Brutas del BCRA

(en millones de dólares)

Fuente: BCRA

Gran parte de esta caída está relacionada con las ventas que realizó el BCRA para contener el tipo de cambio posterior al resultado de las PASO y previo a las elecciones generales. Fueron casi USd 8 mil millones las ventas en tal periodo. En cambio, a partir del 27 de octubre y con la implementación del súper cepo el BCRA empezó a comprar dólares y lo hizo en USD casi 3 mil millones. A pesar de esta posición compradora el dólar oficial no se disparó y se mantuvo en torno a los $ 60.

Intervenciones del BCRA en el mercado de cambios

(en millones de dólares corrientes)

Fuente: BCRA

No obstante, las reservas como se observó continuaron cayendo en gran parte producto de la corrida contra los depósitos en dólares iniciada luego de las PASO. Son USD 14 mil millones la salida de depósitos en dólares desde esa fecha lo que implica una caída del 43%. Se observa también que en las últimas semanas la caída se ha desacelerado.

Depósitos en dólares del sector privado

(en millones de dólares corrientes)

Fuente: BCRA

Por otro lado, producto de la fuerte contracción de la emisión monetaria se generó un gap entre la base monetaria y el índice de precios al consumidor que alcanza al 50%. La inflación acumulada desde diciembre del 2015 hasta octubre del 2019 es del 269% y se estima que cerrará en un 300% en estos cuatro años.

Índice de Precios y Base Monetaria

(en número índice base enero 2015 = 100)

Fuente: INDEC y BCRA

En otro sentido, el stock de Leliqs fue reduciéndose a partir principalmente del cepo cambiario impulsado en los primeros días de septiembre. En pocos meses pasó de representar el 100% de la base monetaria a representar actualmente el 50%, que es justamente el gap entre la base monetaria y la inflación constatada en el gráfico anterior

Stock de Leliqs

(como % de la base monetaria)

Fuente: BCRA